martes, 9 de junio de 2020

Ahora.


-Bueno profe, al final hemos conseguido traerte de vuelta- dijo Jairo.

- Ya sabía yo que lo conseguiríais. - respondió Ángela.

- ¿ Si? - perguntó Racim M .- ¿ Lo sabías porque habías estado en el futuro? 
 
- No puede ser por eso. - contestó Kamil - Cuando se la llevó el enano, ella ya confiaba en nosotros.

- ¿Entonces profe? ¿ Cómo sabías que podríamos salvarte? - preguntó Manuel.

- Lo sabía porque sois unos niños maravillosos que me han demostrado mil veces que pueden tener todo lo que se propongan. Que podéis aguantar cuarentenas sin salir a la calle, cuidar de vuestros abuelos y cumplir vuestras obligaciones aunque lo que más os apetezca es salir a jugar al parque.
Me habéis enseñado que con cariño  se consiguen muchas más cosas que de cualquier otra forma. 
Que para vosotros, los compañeros y los profes no solo somos personas que compartimos el colegio, que somos familia. Y ya sabéis... la familia hace lo que haga falta por cuidar de los suyos. ¡Incluso no salir de casa durante dos meses si hace falta! - dijo Ángela abrazándonos tan fuerte que casi nos ahoga. 

- ¿ Y ahora qué, profe? - preguntó Amelania. 

Nuestra maestra suspiró,  nos miró a los ojos y pronunció las últimas palabras de esta aventura;

- Ahora es cuando tenemos que empezar a escribir ese nuevo futuro que le prometimos al enano. 
Ahora es cuando tenemos que adaptarnos y aprender a vivir de nuevo cuidando a las personas que queremos. De nosotros. Del planeta.
 Ahora es el momento de actuar. 





                                                           FIN


lunes, 1 de junio de 2020

El nuevo futuro.

- Pues si el árbol puede salvar el planeta, córtalo y llévatelo al futuro - le dijo Eiden al señor que ya no nos daba nada de miedo. 

- Ojalá fuera así de sencillo... - dijo Ángela en voz baja.

- Para poder salvar el futuro, solo se puede hacer una cosa... Cambiar el presente. - nos dijo el enano mirándonos con lágrimas en los ojos. -  Habéis demostrado que se puede confiar en vosotros, que podéis cambiar las cosas si os lo proponéis. Vosotros cambiaréis las cosas.

- ¿Pero... para qué sirve el árbol entonces? - preguntó Yasmin.

- El árbol tiene el poder de borrar todo lo que ha pasado en el futuro. Todo el futuro dejará de existir porque aún no habrá ocurrido. - nos respondió Ángela. 

- ¿Y tú? ¡ Vas a desaparecer también! ¡Por eso lloras!- le dijo Nora al hombrecito muy preocupada.

- No chicos. Lo que pasará es que volveré a nacer pero en un planeta mejor. En un mundo en el que las personas se preocupan por cuidarse a ellas mismas y a la naturaleza. Volveré a nacer en el planeta que vosotros vais a construir a partir de hoy.- dijo sonriendo. - Estas lágrimas no son de tristeza. ¡ Son de alegría! Tenemos otra oportunidad para hacer las cosas mejor. 

- Te prometemos que vamos a luchar cada día para que todo el mundo cuide del planeta - dijo Rayan.

-Vamos a reciclar, recoger la basura, cuidar a los animales... -añadió Águeda.

-¡Y usar más la bicicleta! - gritó Rosa Esperanza. 

- Gracias chicos. Sois todos geniales. - nos dijo el enanito mientras nos dábamos un abrazo de grupo.

-Pero... prométenos una cosa... - dijo Samia sonriendo.

- En el futuro, cuando vuelvas a nacer... - siguió la broma Nika.

- ¡Lávate los pies mejor! - gritaron  Ander y Nerea a la vez.


   

CONTINUARÁ...

jueves, 28 de mayo de 2020

No es lo que parecía...

- ¡Aléjate de nuestra maestra!- le dijo Rubí al enano - Ya no se irá con alguien tan malo como tú nunca más. 

- ¿Malo como yo? - respondió él. - Yo sólo quería salvar a todas las personas que viven en el futuro. El tesoro es nuestra única esperanza y sabía que si me llevaba a Ángela, vosotros conseguiríais darme la única cosa que nos podría salvar. 

- Tiene razón chicos. Cuando me llevó al futuro entendí qué estaba pasando. - dijo Ángela con voz triste.
-Las personas en el futuro han destrozado nuestro planeta. El aire está tan sucio que no se puede respirar, los animales están enfermos, no queda agua para beber... Es horrible.

- ¿Cómo? ¡ Eso es imposible! - dijo Francisco con cara de no creerse lo que estaba escuchando. 

- No es imposible - le contestó María. - Llevamos mucho tiempo escuchando en la tele que debemos cuidar mejor el planeta. 

- Y en clase también nos lo ha dicho muchas veces Ángela... ¿No te acuerdas de lo que nos contó de los osos polares y los peces que comían plástico? - añadió Danna.

- Si pero... ¿ Cómo puede ayudarte un simple árbol? - preguntó Zoe al ser del futuro.

-Este árbol es especial. Carlos Arniches sabía que el mayor tesoro que tenemos las personas es la naturaleza y también, sabía que nosotros no nos esforzaríamos mucho por cuidara. Por eso, decidió poner un poquito de magia dentro de un objeto del cole para que, cuando hiciera falta,  pudiéramos sacarla y curar la naturaleza. - explicó el hombre bajito. 

- ¿ Y por qué nos lo ha puesto tan difícil si en realidad quería salvarnos? - preguntó Ayoub.

- Porque primero teníamos que demostrar que existen  personas  capaces de hacer cualquier cosa para proteger a los demás. Y para poder proteger a los demás, primero tenemos que tratar bien a la naturaleza. Sin ella, estamos perdidos.- contestó nuestra maestra. 




                                            CONTINUARÁ...

lunes, 25 de mayo de 2020

Por fin.

Estuvimos un buen rato buscando por el patio de infantil sin encontrar nada. Nadie lo decía en voz alta, pero empezábamos a perder la esperanza de encontrar el tesoro y de recuperar a nuestra maestra.

La carcajada de Racim A nos salvó a todos de nuestros pensamientos

- ¡Mirad esa gaviota!- dijo entre risas - ¡Parece que está boba! La llevo mirando desde hace un buen rato y no hace más que darse cabezazos contra el árbol.

- Pobrecita... Parece mayor...  ¡Ven aquí! ¡Toma un trocito de pan! - dijo Megan llamando a la gaviota.

- ¡Ni se te ocurra! - le dijo Ruzanna muy seria - ¿Has visto el pico que tiene? Podría arrancarte un dedo de un picotazo. 

- Creo que intenta decirnos algo... ¿ No hay algo incrustado en el tronco del árbol? - nos dijo Sultan mirando fijamente a la gaviota que seguía a lo suyo. 

- Tienes razón - siguió diciendo Emma - hay algo de color dorado ahí.. 
-¡ Vete! ¡Fuera! - gritó Rahaf a la gaviota mientras movía los brazos con fuerza. 

Cuando la gaviota se fue, nos acercamos poco a poco al árbol.
 Era verdad que se veía algo de color dorado en el tronco, pero no parecía incrustado. Era más como si esa parte del árbol fuera de oro en lugar de ser de madera. 


En un segundo, escuchamos el trueno de un rayo y volvimos a notar un olor a pies que ya nos resultaba muy familiar. 

- Vuestra maestra tenía razón. Sois mucho más listos de lo que parecéis. - dijo el pequeño hombrecillo que apareció de repente con Ángela delante de nuestros ojos.

- ¡Lo habéis conseguido patitos! 







                                                              CONTINUARÁ...







jueves, 21 de mayo de 2020

Donde todo comienza

Rayan corrió hacia el botecito que estaba tendido en el suelo, lo cogió y dijo:

- Creo que tiene algo dentro.... Parece arena...

Nerea, que llegó justo detrás de él, le cogió el bote de las manos, lo abrió y se tiró en la mano esa especie de polvos que había en el interior de la botella.

Como si fuera plastilina, la arena se hizo una bolita de la que empezaron a salir unas letras:

LA INFANCIA ES UN TESORO QUE DEBEMOS PROTEGER
JUGAR, BAILAR Y CANTAR CON NUESTROS AMIGOS 
ES LO MEJOR QUE PODEMOS HACER

SI MI TESORO QUIERES ENCONTRAR
DONDE EMPIEZA VUESTRA HISTORIA EN EL COLEGIO
DEBERÉIS BUSCAR.

CONOCER A LOS AMIGOS, JUGAR Y BAILAR
ES LO PRIMERO 
ANTES DE EMPEZAR A ESTUDIAR

- Otra vez un acertijo... Esto no se acaba nunca -dijo Rosa Esperanza.

- No te quejes y piensa. ¿Dónde empezó todo para nosotros?- preguntó Águeda.

 - Puesss  no se... ¿en infantil?- contestó Yasmin.

Al escuchar decir eso a Yasmín, Manuel pegó un brinco en el lugar en el que estaba y gritó:

- ¡El patio de infantil! ¡Es el sitio donde nos conocimos todos! ¡Donde jugamos y bailamos antes de empezar a estudiar!

En un abrir y cerrar de ojos, todos estábamos en el patio de infantil. ¡Qué recuerdos más chulis!
Nos encantaba jugar en ese patio cuando éramos pequeños, jugar con la profe Yasmela...  

-¿ Y ahora qué hacemos aquí? - dijo Nora con carita de cansada.

- Se supone que esta era la última pista... El tesoro debería estar aquí... - contestó Samia.

-Sí, pero como la rana se tragó al mosquito antes de que nos dijera nada más...-añadió Jairo.

Nika, que ya llevaba un rato mirando alrededor se puso seria y nos dijo a todos:

-A ver, el tesoro está aquí. Tenemos que buscar bien por el patio para encontrarlo, nada más.

- Pues yo no veo nada más que gaviotas comiéndose los restos de los almuerzos...- dijo María.




                                                                   CONTINUARÁ

lunes, 18 de mayo de 2020

La mascota salvadora.


Cuando aparecimos en la clase de tercero no nos dio mucho tiempo a ver lo que había en el aula. Ni su decoración, ni sus carteles ni tampoco su mascota...
Estábamos tan ansiosos por saber cuál era la prueba que teníamos que hacer, que no nos fijamos en que en un lateral de la clase, había una especie de caja de cristal abierta con la palabra "TERRARIO DE 3º " escrita en grande.

- ¡No permitiré que nadie me gane a La Macarena! - dijo el señor mosquito mirándonos.

- ¡ Lo hemos hecho mejor que tú! ¡ Te hemos ganado! - dijo Racim. A
- ¡ Sí ! ¡Ahora tienes que darnos la nueva pista! ¡Son las normas! - añadió Emma.

El mosquito, con una sonrisa de bicho malo, sacó un bote de su bolsillo, nos miró y dijo:

- ¿Veis esto? Es la última pista. En ella podréis encontrar el lugar en el que está el tesoro de Carlos Arniches que necesitáis para encontrar a vuestra querida maestra...
¿Pero sabéis qué? No os la daré. Os convertiré a todos en pulgas diminutas para que nunca podáis contarle a nadie que ganasteis al gran Campeón Olímpico de la Macarena.  JA ,JA, JA  - rió el pequeño animal.

Todos nos quedamos muy quietos mirándonos con cara de terror. ¡El mosquito nos iba a convertir en pulgas!

De repente, algo se movió muy cerca del pequeño malvado y una lengua que pareció medir más de un metro, atrapó al mosquito para hacerle desaparecer.

- ¿ Eso es una rana? Puag,  ¡qué asco! ¿Quién tiene una rana de mascota? - dijo Rahaf.

- ¡ Pero si nos acaba de salvar la vida ¡  ¡ Muchas gracias señora rana! - dijo Danna cogiendo al animalito y metiéndolo dentro de su terrario.

-¡ Mirad ¡ ¡El bote que nos ha enseñado está en el suelo! - gritó Zoe




jueves, 7 de mayo de 2020

El bailarín.

Una enorme carcajada se escuchó por toda la clase. 

-¡Pero si eres un insecto minúsculo! - dijo Ander.

El monstruo que nos habíamos imaginado, era en realidad una especie de mosquito con alas de mariposa. ¿Cómo podía tener una voz tan terrorífica un animal tan pequeño?

De repente, Amelania se quitó la zapatilla y corrió hacia el insecto. Rahaf, que estaba a su lado, la pudo coger del brazo diciéndole:

-¡¿Pero qué haces?!

-¿Qué voy a hacer? ¡ Pues matarlo! Como nos pique vamos a salir de aquí llenos de ronchas rojas. 

- ¡No lo puedes matar! - dijo Racim M.- Si lo haces, adiós al tesoro, a Ángela y a todo.

Menos mal que Amelania hizo caso...que cuando tiene una idea... no la frena nadie.

-Vale señor mosquito. ¿Qué se supone que tenemos que hacer para ganarle y podernos ir con la pista? - habló Ayoub.

- Tendréis que ganarme a un juego en el que soy todo un profesional. Nadie ha podido ganarme hasta ahora... En realidad soy campeón olímpico y mundial de la liga de la Macarena.  A eso jugaremos. - explicó el insecto.

-¿La Macarena? ¿Pero eso no es una canción? - preguntó Rubí.

- ¡¿Una canción?! - gritó el animal - ¡ Es muchísimo más que eso¡ Es un baile, una canción, una maravilla conocida por todo el mundo, un descubrimiento, una forma de vida, un símbolo de nuestra tierra, un...

-Si, si... Ya hemos entendido que te gusta mucho.- dijo Kamil interrumpiendo al bailarín - Entonces... ¿tenemos que bailar la Macarena para que nos des la pista?

-Bailarla perfectamente. Sin ningún fallo. Y lo más importante... hacerlo mejor que yo.


El mosquito no sabía lo que estaba diciendo. Lo teníamos chupado. En clase, los días especiales, de lluvia o que teníamos premio por portarnos genial, nuestra maestra nos ponía en la pantalla gigante el juego JustDance . Y, además, una de las coreografías que más nos gustaban era la canción de la Macarena. 
Todos nos miramos sonriendo... Íbamos a mover el esqueleto como nosotros sabíamos hacerlo. 

La música empezó a sonar y delante nuestra apareció una pantalla como de cine, en la que una figura realizaba los movimientos que nosotros teníamos que seguir. 

Un brazo delante, el otro, cruce, cabeza, cintura, culete y.... ¡salto!

El mosquito no podía creérselo. Qué nivelazo tenían esos niños y niñas. Lo hacían a la vez, siempre bien, al ritmo, sin fallos y encima, con una sonrisa en la cara...

Esto no va  a quedar así, pensó el insecto...




                                                                                                                      CONTINUARÁ...