-Bueno profe, al final hemos conseguido traerte de vuelta- dijo Jairo.
- Ya sabía yo que lo conseguiríais. - respondió Ángela.
- ¿ Si? - perguntó Racim M .- ¿ Lo sabías porque habías estado en el futuro?
- No puede ser por eso. - contestó Kamil - Cuando se la llevó el enano, ella ya confiaba en nosotros.
- ¿Entonces profe? ¿ Cómo sabías que podríamos salvarte? - preguntó Manuel.
- Lo sabía porque sois unos niños maravillosos que me han demostrado mil veces que pueden tener todo lo que se propongan. Que podéis aguantar cuarentenas sin salir a la calle, cuidar de vuestros abuelos y cumplir vuestras obligaciones aunque lo que más os apetezca es salir a jugar al parque.
Me habéis enseñado que con cariño se consiguen muchas más cosas que de cualquier otra forma.
Que para vosotros, los compañeros y los profes no solo somos personas que compartimos el colegio, que somos familia. Y ya sabéis... la familia hace lo que haga falta por cuidar de los suyos. ¡Incluso no salir de casa durante dos meses si hace falta! - dijo Ángela abrazándonos tan fuerte que casi nos ahoga.
- ¿ Y ahora qué, profe? - preguntó Amelania.
Nuestra maestra suspiró, nos miró a los ojos y pronunció las últimas palabras de esta aventura;
- Ahora es cuando tenemos que empezar a escribir ese nuevo futuro que le prometimos al enano.
Ahora es cuando tenemos que adaptarnos y aprender a vivir de nuevo cuidando a las personas que queremos. De nosotros. Del planeta.
Ahora es el momento de actuar.
FIN

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